Asociación Española en la Celebración del Libro

“Que otros se jacten de las páginas que han escrito, yo me enorgullezco de las que he leído.”
Jorge Luis Borges

La educación, tal como se presenta en la vida individual y social, es parte de la realidad humana. Nosotros, los adultos, tenemos la responsabilidad de influir beneficiosamente en el aprendizaje de los más jóvenes. Pero el niño aprende lo que vive, por lo tanto, el esfuerzo de los mayores para influir inteligentemente en la vida de los jóvenes, tiene que poseer una concepción que le permita enseñar con el ejemplo.
La lectura resulta ser el medio por el que se adquieren muchos de los conocimientos de nuestra formación integral como personas y como individuos sociales. Por lo general, nuestras lecturas se hacen con alguna finalidad determinada “a priori”, según la necesidad que sentimos. Lo hacemos con la confianza de que el texto elegido dará satisfacción a tal necesidad e interés.
El próximo pasado sábado 25, del corriente mes, en Asociación Española, se celebró el Día del Libro, con la inauguración de la biblioteca de la institución. En esa oportunidad, asistimos a la brillante exposición del Dr. Luis Augusto Rodríguez, referida a la fundación de la primera Biblioteca nacional y a la historia de la Asociación Española.
Acto seguido, expusieron dos jóvenes artiguenses. Andrés Arbiza e Ignacio Raffo. Jorge Luis Borges fue el tema seleccionado y tratado con solidez, claridad y sencillez. Ofrecieron datos biográficos del escritor argentino; influencias literarias, provenientes de diversos escritores de literatura universal; composición de algunos textos, en lo que a rigor estructural se refiere; vertientes temáticas, provenientes de la idiosincrasia familiar; indicaron aspectos peculiares de algunos libros, tales como: El Aleph, Ficciones, El libro de arena; comentaron a vuelo de pluma características de algunos cuentos, como Tlön Uqbar, Orbis Tertius, Pierre Menard, autor del Quijote y, por último señalaron rasgos de humor y amor en El Aleph.
El conocimiento literario demostrado por estos jóvenes estudiantes, de Arquitectura y de Ingeniería, respectivamente, fueron halagadoramente sorprendentes. Dardo Arbiza y Betty Brum, padres de Andrés, y Teresa Juana Goncalvez, abuela de Nacho, rebosaban de feliz complacencia, con un orgullo que les emergía por todos los poros.
“Los jóvenes no leen”, solemos escuchar la queja de personas que juzgan desde diferentes ámbitos. Así que, cuando asistimos a exposiciones de esta naturaleza, podemos afirmar que la premisa no es del todo veraz. Hay jóvenes que no leen, pero agradezcamos que hay otros que sí lo hacen, y con excelentes resultados.

Por Celeste Paiva

Related posts

Leave a Comment