“Congeladora llena, corazón contento”

Más que Columna, apenas un simple Poste de Humor. 219.
(Nombres de zagueros que maneja el C. A. Peñarol)

Pere pere Doña Eutanasia, déjeme abierta la tapa del contenedor que vengo cargado!
Chas gracias mija querida, tamos de limpieza sí. Cuatro bolsitas de ésta y son sólo cuestiones de la heladera. Es que ayer la abrí y Piti, mi hija mayor, que ya es grande porque tiene 5, palabras textuales de ella; la gurisa miró pa dentro de la General Electric, abrió grande los ojitos y dijo: “cuantas cosas tenemos para comer”. Sonreí, por un momento.
Es increíble el síndrome de Diógenes, acumuladores compulsivos, que somos a los efectos de guardar las cosas por las dudas que nos sirvan para alguna otra comida.
Es un mundo de cosas ahí dentro desde un poco de huevo batido de las milas que hiciste pa la noche, pasando por esa mitad de manzana verde que alguna vez vas a usar para hacerte otro batido detox (NdeR: un batido cada 2 meses no te hace ningún efecto en el organismo), hasta ese yogurt que compraste y te diste cuenta que taba vencido, pero sigue ahí porque: “mañana voy y…”.
O sino las populares botellas con apenas un hilito de líquido, o el pote de manteca que no le queda ni un gramo de la misma, pero que nadie la saca para no tirarla a la basura, porque ahí entra otro juego, si tiras muchas cosas a la basura va a llegar un momento que la bolsa se llena y ahí, lo ideal sería atar y sacarla, no? Es algo tan lógico que no pasa en la mayoría de las familias.
Ponele que en el mejor de los casos se llene, la ates, pero la dejas al lado del coso de la basura, pensando que quizá las cucarachas que te invaden por las noches se carguen la bolsa al hombro y te la saquen pal “conte”.
Eso no va a pasar, por más que trates de educar a las “cucas”. Es como tratar de enseñarle a la perra que se pique ella sola el Canito, a lo sumo podrá aprender a abrir la heladera y sacarlo, pero de ahí a desenvolverlo y picarlo… difícil! Y cuando hacés la consabida limpieza, te encontrás con de todo un poco, sin ir más lejos, en mi caso encontré el protector solar del año pasado, entre una media banana con la cáscara negra y una taza con algo adentro de procedencia desconocida, creo que algún día fue grasa de tortas fritas, ahora me parece que mutó a algo más orgánico, por momentos pareciera que tuviera vida propia. No sé. Y ahí taba el protector, el cual Piti tiene miedo que nos equivoquemos y lo usemos como mayonesa.
Haciendo lugar encontré una cuchara en un pote con crema; un puñadito de puré de hace 4 días; medio bizcocho; un pedazo de torta de hace 10 días del cumple de la gurisa; una lata de arvejas con 3 arvejas dentro; una ciruela desvencijada y 2 fetas de mortadela, las cuales son los últimos gramos de los 50 que compramos a fin de mes juntando moneditas, y ahí quedaron hasta principio de mes que, haciéndonos los chetos y con el sueldo recién cobrado, compramos 100 gr de paleta, la que fue devorada como manjar de los dioses, con su pan flauta correspondiente.
Además dentro de la susodicha, “rescatamos” una colita del pelo de “Poli”; un tenedor; una factura impaga de UTE, el cual explica el repentino corte de luz reinante; 2 tabletitas “más” pa los mosquitos; una dentadura postiza (ni pregunte mejor) una jarra con su respectivo sachet de 1 litro de leche, vacío obviamente y el par de lentes de sol que perdí hace como 6 meses, los cuales busqué hasta el cansancio, tonto de mí el no darme cuenta que el congelador también es armario. Mientras que tabamos haciendo lugar, vino la mayor de mis bendiciones y, con su simpatía habitual, dijo: “ahora hay lugar para poner las cervecitas”; decir que es muy gracioso cuando se expresa así, pero ésta vez no hay “chelas”… es que se las tomó todas el tío Daniel… Bianchi.
Si, vino de pasada a “senar” (no es falta, es juego de palabras) y se chupó hasta el agua del latón de la perra; y después salió a jugar a los autitos chocadores, además se ve que le vino frío porque prendió un fueguito.
La congeladora quedó limpita, y va a seguir así hasta principio de mes que venga la paleta o leonesa primavera, dependiendo el aumento anual del 3%. Un chiste.
Salú!!
Emilio “Pelado” Machado
@postedehumor
@MasqueColumna

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