En una instancia que combinó formación, reflexión y compromiso con la mejora continua, se desarrolló en el Centro de Diálisis de Artigas una jornada centrada en la humanización de los cuidados de salud, una temática que cobra creciente relevancia en los modelos sanitarios contemporáneos.
La actividad fue impulsada por la directora departamental de Salud, Nerysabel Guichón, y tuvo como figura destacada a la licenciada Carla Machado, enfermera especializada en diversas disciplinas vinculadas al cuidado integral del paciente. Machado se desempeña tanto en el Hospital Policial como en la Facultad de Enfermería, y desde hace años lidera iniciativas que promueven una atención centrada en la persona, en las relaciones humanas y en la dignidad del paciente.
«Esta jornada nace a partir de una invitación de Nerysabel Guichón para compartir nuestras experiencias en el desarrollo de un modelo de atención más humano, centrado no solo en la enfermedad sino en la persona, su entorno familiar y sus emociones», explicó Machado.
«Nosotros venimos trabajando desde hace años en el Hospital Policial con un enfoque que busca escuchar a los usuarios, involucrar a las familias y también atender a los profesionales, preguntarnos cómo están, qué necesitan para hacer mejor su tarea.»
El encuentro contó con la participación de representantes del Ministerio de Salud Pública, del Sindicato Médico del Uruguay, así como referentes del ámbito público y privado, en una muestra clara de articulación interinstitucional. La propuesta se enmarca en una visión más amplia que busca alinear esfuerzos y criterios en la atención sanitaria, promoviendo la empatía, la comunicación efectiva y la sensibilidad profesional.
«Trabajamos por y para la población. Quien está enfermo no elige esa situación, pero nosotros sí elegimos esta profesión y debemos estar preparados no solo en lo técnico, sino también en lo humano», reflexionó Machado.
Respecto a la calidad de atención, la licenciada fue clara al destacar la necesidad de herramientas que permitan evaluarla de forma integral. «No podemos medir la calidad de forma abstracta. Necesitamos datos concretos: encuestas de satisfacción, seguimiento de pacientes, indicadores de reingresos o infecciones. Pero también debemos incorporar la voz de los usuarios, saber cómo se sintieron, cómo fueron tratados», sostuvo.
En ese sentido, propuso generar espacios de “diálogo político-sanitario” donde tanto usuarios como profesionales puedan compartir sus experiencias y percepciones. «De ahí surgen datos muy valiosos que nos permiten ajustar el rumbo, mejorar la atención y humanizar verdaderamente el sistema», concluyó.
La jornada dejó en evidencia la importancia de repensar los modelos de atención y la necesidad de incorporar una mirada más humana, empática y colaborativa en todos los niveles del sistema de salud. Un paso firme hacia un cuidado más digno y respetuoso para todos.