El Centro María Espínola comenzó el año lectivo con una evaluación positiva en sus primeras semanas de funcionamiento. Así lo expresó su directora, Silvia de Aranda, quien destacó la buena asistencia de los estudiantes, la organización académica y el impacto del servicio de comedor en la comunidad educativa.
Según explicó la directora, el centro cuenta actualmente con una matrícula distribuida en cuatro grupos de séptimo año, cinco de octavo y cinco de noveno, lo que refleja una importante concurrencia estudiantil en este inicio de cursos.
“Estamos muy contentos con el comienzo del año. Si bien recién transitamos la segunda semana de clases, la asistencia de los estudiantes es muy buena y eso nos permite hacer una primera evaluación positiva”, señaló De Aranda.
Uno de los aspectos destacados por la dirección es el funcionamiento del comedor estudiantil, que brinda alimentación diaria a los alumnos dentro del horario escolar. El servicio incluye una propuesta nutricional basada en alimentos saludables.
“Estamos muy conformes con el comedor. Se ofrece una alimentación saludable que incluye frutas, verduras y ensaladas, tal como corresponde. Hasta el momento el funcionamiento viene siendo muy bueno”, explicó.
En el plano pedagógico, la directora indicó que los docentes ya iniciaron las instancias de coordinación y planificación, una etapa clave para el desarrollo del año educativo.
“Los profesores comenzaron con las horas de coordinación y realizaron la planificación interdisciplinaria de la evaluación diagnóstica. Además, ya están pensando en proyectos contextualizados que también se desarrollarán de forma interdisciplinaria”, comentó.
Esta modalidad de trabajo responde a lineamientos planteados por las autoridades educativas. De Aranda recordó que estas orientaciones fueron reforzadas durante una instancia realizada en febrero con la participación del director del campus.
Durante los primeros días de actividad, el centro también recibió la visita de la inspectora Marí Farías, quien realizó aportes y acompañamiento institucional al equipo docente.
En relación con el comedor, la directora explicó que para los estudiantes de séptimo año la experiencia representa una novedad, mientras que los alumnos de octavo y noveno ya estaban adaptados a esta dinámica.
Para organizar el servicio, los estudiantes almuerzan en turnos de 15 minutos, acompañados por docentes del centro.
“Siempre hay un profesor con ellos porque entendemos que el comedor también es una instancia pedagógica. En nuestro centro creemos que todo momento es una oportunidad de aprendizaje”, sostuvo.
Bajo esa premisa, la institución promueve hábitos de convivencia y responsabilidad en todos los espacios. “Si un estudiante ve un papel en el piso, lo levanta y lo coloca en la papelera. Para nosotros, todo tiempo es tiempo pedagógico”, subrayó.
Finalmente, la directora informó que la capacidad del centro se encuentra completa, por lo que actualmente no hay cupos disponibles, aunque aclaró que la institución mantiene su vocación de puertas abiertas para atender cualquier situación que pueda surgir en la comunidad educativa.