El director nacional de Desarrollo Social del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), Nicolás Lasa, visitó este jueves el departamento de Artigas, en el marco de una recorrida nacional que involucra a todos los directores de la cartera.
Durante la actividad, Lasa destacó que el objetivo de estas visitas es acercar la gestión al territorio y fortalecer el vínculo con los equipos locales.
“Tenemos un mandato del ministro: todos los directores debemos estar presentes en cada departamento. El propósito es generar un ida y vuelta con la gente y con nuestros equipos, para evaluar si las respuestas que estamos dando realmente se ajustan a las necesidades concretas de cada lugar”, señaló.
El jerarca subrayó que la apuesta del MIDES es reperfilar las políticas hacia un enfoque comunitario, con énfasis en la participación y en la construcción de soluciones desde el territorio.
“Para nosotros es fundamental escuchar a quienes están día a día frente a las situaciones más demandantes y acuciantes. Desde allí se construyen políticas que después nutren los lineamientos nacionales”, agregó.
Consultado sobre el debate presupuestal en el Parlamento, Lasa aseguró que la presentación del MIDES tuvo una buena recepción y que el ministerio cuenta con un presupuesto expansivo en materia de desarrollo social.
“Pudimos explicar nuestras prioridades para este período. Una parte importante del espacio fiscal definido por el Gobierno se destina a políticas de infancia. Eso nos permite implementar medidas concretas que amplían nuestra propuesta”, indicó.
Entre las iniciativas mencionadas, Lasa destacó:
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El aumento del 50% en el Bono Crianza, destinado a familias con niños pequeños.
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La creación de una canasta de higiene menstrual, que beneficiará especialmente a mujeres en situación de mayor vulnerabilidad.
Según el director, estas políticas buscan incidir directamente en la reducción de desigualdades y atender demandas históricas de la población más vulnerable.
Lasa también reflexionó sobre la necesidad de trascender las políticas exclusivamente asistenciales para avanzar hacia estrategias de desarrollo e inclusión.
“Estamos convencidos de que las transferencias por sí solas no solucionan la pobreza. Claro que en momentos críticos hay que proteger: dar un techo, una cama, comida. Pero también es necesario dar un salto hacia políticas que construyan capacidades y autonomía en las personas”, explicó.
En ese sentido, remarcó el trabajo en programas de inclusión sociolaboral y socioeducativa que impulsa su dirección.
“Estas políticas fortalecen a las personas para que estén mejor posicionadas de cara a su futuro. El desafío es pasar de la protección a la promoción del desarrollo”, concluyó.