El pasado 5 de setiembre, el alojamiento transitorio “Mónica Gabriela” cumplió cinco años de funcionamiento, consolidándose como un espacio clave para usuarios de la salud que deben trasladarse desde el interior del departamento hacia la capital departamental.
Verónica Ballestrino, encargada del servicio, destacó la importancia de este aniversario:
“Es un día muy especial, porque cumplimos cinco años brindando un servicio pensado para alojar a personas del interior que deben venir a realizarse consultas, análisis clínicos o tratamientos médicos, así como también a familiares que acompañan a pacientes internados, tanto en el Hospital como en Gremeda”.
El alojamiento, que abrió sus puertas el 5 de setiembre de 2020 en plena pandemia, ya ha recibido a más de 2.300 personas. Se trata de un espacio moderno, equipado con todas las comodidades necesarias para que las familias que llegan a la ciudad puedan contar con un lugar digno y seguro durante su estadía.
El centro dispone de ocho camas distribuidas en diferentes habitaciones: un dormitorio exclusivo para mujeres con cuna —pensado para aquellas que llegan con bebés—, otro para hombres con tres camas, y un espacio con dos camas destinado preferentemente a pacientes oncológicos, renales o embarazadas en etapa de término.
Además de los dormitorios, el alojamiento cuenta con una sala de estar, una sala de espera, y un área de entretenimiento para niños. “Se pensó en todos los detalles para que los usuarios puedan sentirse cómodos. Muchas veces vienen familias con niños que deben permanecer durante el día mientras esperan la consulta o el transporte de regreso al interior”, explicó Ballestrino.
El servicio se coordina siempre a través de las instituciones de salud: ASSE, Gremeda o Comeri. Los pacientes acceden a hospedaje y, en caso de tener que permanecer durante la noche, también se les brinda servicio de comedor. Los acompañantes reciben alimentación en el alojamiento, mientras que los propios pacientes cuentan con las comidas habilitadas por la institución médica a la que pertenecen.
Ballestrino recordó que la inauguración se realizó en plena emergencia sanitaria por COVID-19, lo que supuso un desafío mayor. Sin embargo, el proyecto se consolidó rápidamente como un soporte imprescindible para quienes deben recorrer largas distancias para acceder a la atención médica.
“Este servicio fue creado pensando en la población del interior del departamento. Para muchos pacientes y familias, representa no sólo un lugar para descansar, sino también la tranquilidad de tener un espacio seguro y digno en un momento en que la salud está en juego”, señaló la encargada.
Con cinco años de trayectoria, el alojamiento transitorio “Mónica Gabriela” reafirma su rol social y sanitario, proyectándose a seguir brindando apoyo a cientos de familias que necesitan trasladarse para cuidar lo más valioso: su salud.