EL COMEDOR DE ANA ENTREGÓ MAS DE 1000 JUGUETES A NIÑOS EN REYES

A pesar del receso estival y de las altas temperaturas, el Comedor de Ana continúa funcionando con normalidad durante el mes de enero, sosteniendo su tarea solidaria diaria y planificando nuevas actividades comunitarias, especialmente destinadas a los niños.

Ana Borges, referente del espacio, explicó que el trabajo se mantiene estable durante las vacaciones. Cada mañana, el comedor abre sus puertas para ofrecer el desayuno a decenas de personas, mientras que los sábados se realiza la entrega de viandas con un menú adaptado al calor. “Optamos por una polenta con estofado de puchero, con muchas verduras, para evitar comidas más pesadas como los porotos”, señaló.

La cantidad de personas que asisten se mantiene similar al resto del año. Entre semana, entre 40 y 60 personas pasan por la mañana a tomar el café, mientras que los sábados se entregan más de 100 viandas. En los últimos días, incluso, el comedor recibió a algunas personas de paso, provenientes del exterior. “Cuando llegan a Artigas, ya saben que pueden acercarse al Comedor de Ana”, comentó Borges.

Además de la asistencia alimentaria, el espacio brinda apoyo con ropa y abrigo. “Siempre tratamos de ayudar en lo que podemos. Si llega ropa, se entrega enseguida”, explicó, destacando la solidaridad constante de la comunidad.

En cuanto al abastecimiento, la situación es alentadora. Gracias a lo recaudado en el Imperio del Ayuí y a las colaboraciones de vecinos y comerciantes, el comedor logra sostener su funcionamiento. “La gente cumplió con nosotros y eso nos permite seguir adelante”, afirmó.

Uno de los momentos más destacados del verano fue la tradicional Fiesta de Reyes, que reunió a niños y familias en una jornada de alegría y encuentro. Borges agradeció especialmente a quienes hicieron posible la actividad, desde colaboradores individuales hasta comercios y organizaciones religiosas. Durante la celebración se entregaron cerca de mil juguetes, organizados en bolsas con múltiples obsequios para cada niño.

Lejos de detenerse, el Comedor de Ana ya proyecta nuevas iniciativas. A partir de enero, se comenzará a festejar los cumpleaños de los niños el último sábado de cada mes, y en febrero se realizará la habitual fiesta de carnaval, con disfraces, juegos y una merienda compartida.

“Más allá de la comida, buscamos que los niños tengan momentos de alegría”, resumió Borges, reflejando el espíritu de un comedor que, incluso en verano, sigue siendo un punto de referencia solidaria para la comunidad.

Entradas relacionadas