Las condiciones climáticas extremas han generado una situación crítica en el departamento de Artigas, particularmente en la zona oeste, donde la crecida del río Uruguay ha provocado el desplazamiento de varias familias. A esto se suma el decreto nacional de alerta roja por bajas temperaturas, lo que ha obligado a activar medidas de emergencia y asistencia social tanto en Bella Unión como en la capital departamental.
Adolfo Cuello, encargado del CECOED, brindó un panorama detallado de la situación actual, que involucra tanto a evacuados por inundaciones como a personas en situación de calle.
“Estamos enfrentando dos escenarios simultáneos: por un lado, la creciente del río Uruguay en Bella Unión, y por otro, la alerta roja decretada por el Poder Ejecutivo ante el descenso brusco de temperaturas”, explicó Cuello en diálogo con la prensa.
Según datos oficiales, 11 familias han debido abandonar sus hogares debido al avance de las aguas. De ellas, tres han sido evacuadas oficialmente por las autoridades, mientras que ocho tomaron la decisión de autoevacuarse, trasladándose por sus propios medios, aunque en algunos casos han solicitado ayuda logística para el traslado de sus pertenencias.
“Se les proporciona transporte desde el municipio, con apoyo del personal militar, para llevarlos a los lugares donde ya tenían previsto refugiarse”, indicó Cuello.
La última medición del río Uruguay marcaba un nivel de 7,50 metros, y se estima que podría alcanzar los 7,80 metros en las próximas horas. De confirmarse esta crecida, el número de familias desplazadas podría superar las 25, según cálculos del comité local de Bella Unión.
A su vez, la situación climática ha obligado a reforzar la respuesta institucional ante las bajas temperaturas. Si bien técnicamente no se ha declarado “ola de frío”, el decreto de alerta roja aplica para todo el país, y exige medidas inmediatas de contención.
En este marco, el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), junto a otras instituciones, ha habilitado un refugio temporal en la localidad de Las Piedras, en Bella Unión, para personas en situación de calle.
En la capital departamental, el refugio habitual del plan invierno ha extendido su horario de funcionamiento a las 24 horas. La coordinación entre organismos permite garantizar alojamiento, abrigo, alimentación y atención médica a quienes lo necesiten.
En total, se estima que 34 personas han sido alojadas en Artigas como parte del operativo de contingencia. En Bella Unión, un relevamiento reciente identificó a unas 20 personas en situación de calle. Si bien la mayoría ha accedido voluntariamente a los refugios, se han registrado algunos casos de negativa a ingresar.
“Algunas personas no aceptan el refugio por motivos diversos, pero ante esa situación se aplica el artículo 21 de la Ley 18.621, que establece claramente los procedimientos a seguir para la protección de personas vulnerables”, puntualizó Cuello.
A pesar de las dificultades, no se han reportado incidentes mayores. La intervención de la Jefatura de Policía, los equipos del MIDES y el personal de salud ha sido clave para mantener el orden y dar respuesta a las necesidades más urgentes.
Consultado sobre la nacionalidad de las personas afectadas, Cuello confirmó la presencia de ciudadanos argentinos entre quienes buscan refugio, especialmente en Artigas capital. El resto son personas uruguayas que viven en el departamento.
El CECOED continúa en alerta permanente, monitoreando tanto el comportamiento del río Uruguay como la evolución del frente frío.
“La coordinación interinstitucional está funcionando, cada organismo cumple un rol esencial para que estas familias y personas vulnerables reciban la atención que necesitan”, concluyó Cuello.