Prohibir la venta de tabaco a los jóvenes nacidos entre 2006 y 2010 podría evitar cerca de 1,2 millones de muertes por cáncer de pulmón de aquí a finales de siglo, según un estudio dirigido por la agencia de cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Proyecciones
Pero si se prohibiera la venta de tabaco para esta generación, cerca de 1,2 millones de esos 2,95 millones de muertes podrían evitarse de aquí a 2095, según este trabajo de modelización, uno de los primeros en evaluar el impacto de una «generación sin tabaco».
En general, se podrían evitar más muertes por cáncer de pulmón en hombres (45,8%) que en mujeres (30,9%), según el estudio, que abarca 185 países y se basa principalmente en datos de mortalidad e incidencia del cáncer en los cinco continentes. Una tendencia «probablemente relacionada con la mayor prevalencia y la aparición más temprana del tabaquismo en los hombres», señalan los investigadores.
La polémica radica en la legalidad de prohibir el consumo de una sustancia a jóvenes una vez que llegan a la edad adulta. Por otro lado, una política de «generación sin tabaco» no será suficiente para enfrentar el flagelo del tabaquismo, subrayan los autores del estudio.
Para reducirlo, insisten en la importancia de las medidas ya implantadas, como el aumento de impuestos, los lugares libres de humo o el apoyo para dejar de fumar.