MADRINAS POR LA VIDA DEBERÁ ABANDONAR LOCAL OTORGADO POR IGLESIA CATÓLICA

En conferencia de prensa, Lucía Felartigas y Monti Suárez, referentes de la organización Madrinas por la Vida, confirmaron que la agrupación deberá dejar el espacio físico que actualmente ocupa, tras una reunión mantenida con el padre Tito en la parroquia local.

Felartigas abrió la instancia agradeciendo la presencia de la prensa y expresó que, como todo proceso, la experiencia de estos años en el local “tiene un principio y un final”. Según explicó, el pasado viernes se reunieron con el sacerdote para plantear la posibilidad de una prórroga que les permitiera continuar con las actividades.

Por su parte, Monti Suárez, padrino y colaborador del movimiento, detalló que la reunión se desarrolló en un clima de cordialidad. “Queremos agradecer públicamente la atención del padre, que fue muy respetuoso y comprensivo. No nos fijó una fecha límite inmediata, pero nos comunicó que podremos permanecer en el lugar solamente hasta comienzos del próximo año”, indicó.

El motivo de la decisión, explicó Suárez, está vinculado a cuestiones legales y administrativas. “Las representantes de Madrinas por la Vida, Marta Grego y Teresa Rodríguez, habían firmado la documentación correspondiente, lo que establece la obligación de dejar el local”, señaló.

La Iglesia Católica, según transmitió el sacerdote, tiene previsto desarrollar allí nuevas actividades vinculadas a la catequesis y otros proyectos pastorales. “El padre nos explicó que el espacio forma parte de un plan institucional que ya está en marcha, por lo cual no existe la posibilidad de compartirlo ni de ceder una parte. Y entendemos que el local fue prestado, y ese préstamo llegó a su fin”, agregó Suárez.

Ante este escenario, los integrantes de la agrupación apelan a la colaboración de la comunidad para poder seguir adelante. “Este proyecto comenzó en enero de 2012 con el impulso de Lucía Felartigas, y en estos más de diez años se ha transformado en una labor profundamente humana, de apoyo y contención para quienes más lo necesitan. Hacemos un llamado a la solidaridad: si alguna persona dispone de un local o una habitación que pueda facilitar, sería fundamental para dar continuidad a nuestra tarea”, expresó Suárez.

Los interesados en colaborar pueden comunicarse directamente con Lucía Felartigas o con cualquiera de los integrantes del equipo.

En paralelo, Madrinas por la Vida ha realizado gestiones institucionales en busca de una solución definitiva. Representantes de la organización fueron recibidos por el director departamental del MIDES, Fagúndez, y por la directora regional, Patricia Ayala. “La reunión fue cordial, pero nos explicaron que el ministerio no cuenta con un local disponible para atendernos en este momento”, señaló Suárez.

También se envió una nota formal a la Intendencia de Artigas, solicitando un espacio dentro de las dependencias municipales. “Aún aguardamos respuesta, pero confiamos en que pueda aparecer una alternativa que nos permita seguir trabajando”, indicó.

Felartigas, en su intervención inicial, había sintetizado el momento con una frase que resume la situación: “Todo tiene un principio y todo tiene un final”. El desafío, aseguran, será transformar este final en el inicio de una nueva etapa, para que el trabajo solidario que ha caracterizado a Madrinas por la Vida no se vea interrumpido por la falta de un lugar físico donde funcionar.

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