SINPOLAR: HAY SECCIONALES POLICIALES QUE NO TIENEN AGUA

Al cierre del año 2026, el Sindicato Policial de Artigas volvió a poner sobre la mesa una serie de reclamos que —según afirman— se arrastran desde el comando anterior y aún no han tenido solución. Así lo expresó Luis Cetrángolo, representante gremial, quien detalló las principales preocupaciones de los efectivos para el nuevo año.

Entre los planteos más urgentes se encuentra la falta de agua potable en la Seccional Quinta y en la Seccional Décima. De acuerdo a lo informado, el jefe de Policía ya elevó un informe y se aguarda que OSE realice un pozo para garantizar el suministro. Mientras tanto, la dependencia continúa dependiendo de camiones cisterna, cuya llegada no siempre está asegurada.

“Es insólito que en pleno siglo XXI una dependencia policial esté sin agua. Es una necesidad básica”, sostuvo Cetrángolo. Incluso, un vecino se ofreció a colaborar suministrando agua desde su propiedad, alternativa que requeriría la compra de unos 150 metros de manguera.

Otro de los puntos críticos es el traslado del personal hacia seccionales ubicadas en la zona oeste del departamento —Quinta, Sexta, Séptima, Octava, Décima y Décimo Tercera— cuyos costos continúan siendo asumidos por los propios funcionarios. Desde el sindicato se propuso la utilización de móviles de Jefatura para estos traslados, pero la iniciativa no prosperó.

El dirigente gremial cuestionó la distribución de recursos vehiculares, señalando que existen móviles asignados a jerarcas mientras los policías deben cubrir gastos de su bolsillo. “Somos todos parte de la misma institución”, remarcó.

En materia edilicia, la situación tampoco es alentadora. La Seccional Séptima presenta filtraciones y deterioro estructural, mientras que la histórica Seccional Quinta funciona actualmente en una vivienda tras el cierre del edificio original. Además, se reporta faltante de mobiliario y equipamiento informático obsoleto, con computadoras que superan los 15 años de uso.

Según Cetrángolo, las respuestas del Comando suelen limitarse a promesas de evaluación. “Muchas veces es una cuestión de voluntad”, expresó, al tiempo que defendió el rol del sindicato como herramienta de respaldo para los trabajadores.

Finalmente, reconoció que aún persiste cierto temor entre los efectivos a afiliarse por posibles represalias, aunque aseguró que trabajan para revertir esa cultura. “Entre más unidos seamos, más posibilidades habrá de generar cambios”, afirmó.

El sindicato adelantó que continuará insistiendo en estos planteos, advirtiendo que no debería ser necesario reclamar condiciones básicas para el ejercicio de la función policial.

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