VECINOS DE ZANJA DEL TIGRE PASAN HASTA 3 DIAS SIN AGUA POTABLE

La falta de agua potable, calles en mal estado y deficiencias en el alumbrado público son parte de una problemática que se repite año tras año para los vecinos del Camino Zanja del Tigre. Así lo manifestó Bettina Monzón, residente de la zona, quien dio voz a un reclamo colectivo que involucra a unas 50 familias, la mayoría con niños.

“El agua es lo más necesario que tenemos en este momento”, expresó la vecina, al referirse a los reiterados cortes en el suministro durante el verano. Según explicó, la zona se abastece a través de una bomba que, con la llegada de las altas temperaturas, comienza a fallar. En algunos casos, los vecinos permanecen dos o tres días sin agua; en otros, el servicio se corta diariamente por varias horas.

La situación genera preocupación e incertidumbre, ya que se trata de un problema que se repite todos los años sin una solución definitiva. “Siempre en verano tenemos el mismo inconveniente”, señaló Monzón, quien reclamó una respuesta concreta por parte de OSE y de las autoridades competentes.

A esta dificultad se suman otras carencias. El estado de la calle, compuesta mayormente por barro, la vuelve prácticamente intransitable, especialmente en días de lluvia. Además, el alumbrado público es insuficiente, pese a que algunos vecinos han realizado gestiones y solicitudes ante los organismos correspondientes, sin obtener resultados.

Monzón recordó que durante la última campaña política se prometieron mejoras tanto en la calle como en el alumbrado. “Un día antes de las elecciones comenzaron a trabajar y arreglaron solo la mitad de la calle. Después se detuvo todo y nunca más volvieron”, relató con visible malestar.

En cuanto al origen del suministro de agua, explicó que la bomba se encuentra ubicada en una barraca en la entrada del camino y que, según vecinos con más años en el lugar, fue instalada mediante un acuerdo con la Intendencia. Ese sistema habría funcionado durante un tiempo, aunque hoy no está claro quién debe hacerse cargo del mantenimiento o de los pagos correspondientes.

Un hecho llamativo ocurrió recientemente, cuando tras la difusión de un video en medios locales, el agua volvió a salir poco después. Sin embargo, la vecina remarcó que esta respuesta momentánea no soluciona un problema estructural que afecta a la comunidad cada verano.

Mientras tanto, unas 50 familias del Camino Zanja del Tigre continúan esperando respuestas y soluciones concretas que garanticen el acceso a servicios básicos esenciales y una mejor calidad de vida.

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