El 22 de setiembre, fecha en la que Uruguay celebra el Día del Maestro, tiene un significado especial para la Comaja. La institución nació a partir del impulso de un grupo de docentes que, hace 53 años, comenzó a trabajar en un proyecto cooperativo que con el tiempo se transformaría en una organización con miles de socios.
Así lo recordó Marta Lima, presidenta de Comaja, quien destacó que fueron siete maestros los que dieron los primeros pasos, cuando todavía conocían muy poco sobre el funcionamiento de una cooperativa.
“Hace 53 años que un grupo de siete maestros comenzamos a trabajar por una cooperativa que realmente no sabíamos lo que era”, recordó Lima.
Aquella iniciativa inicial fue creciendo con los años. Según explicó, actualmente Comaja cuenta con alrededor de 21.000 socios.
Para Lima, la fecha constituye también una oportunidad para reconocer a todos los docentes que fueron parte de la historia de la institución.
La presidenta de Comaja saludó especialmente a los maestros que continúan vinculados a la cooperativa, a quienes participaron de su fundación y a los docentes de Treinta y Tres, del departamento y de las distintas localidades.
“Actualmente somos solo dos que quedamos” de aquellos fundadores, señaló.
También tuvo palabras de reconocimiento para los docentes que deben trasladarse diariamente para cumplir con su tarea y para quienes fueron sus alumnos durante su etapa en formación docente y hoy ya están jubilados.
“Comaja se siente muy honrada cada vez más de haber sido fundada por maestros”, afirmó.
Lima también recordó su propia trayectoria dentro de la enseñanza. Explicó que durante 25 años trabajó en educación especial, donde se especializó en la atención de niños con distintas discapacidades.
Posteriormente, a pedido del Banco de Previsión Social (BPS), trabajó durante 14 años en la Asociación Down.
Desde esa experiencia, reflexionó sobre los cambios que ha experimentado la sociedad y, particularmente, el mundo de la educación con la incorporación de nuevas tecnologías.
La presidenta de Comaja sostuvo que, si bien la tecnología ofrece herramientas valiosas, también puede generar nuevas formas de exclusión, especialmente para quienes no crecieron utilizando estos recursos.
“Con la tecnología, en la que nosotros, si bien tenemos un celular y nos comunicamos por el celular principalmente, hay muchísimo que nos deja de lado”, expresó.
Lima señaló que existen aspectos de la tecnología que son positivos, pero también otros que generan preocupación o que directamente no despiertan interés entre quienes pertenecen a generaciones anteriores.
“Por un lado vemos lo bueno que es y por otro lado todo lo malo que también trae”, afirmó.
Desde su perspectiva como docente, consideró que esa mirada debe mantenerse desde una postura de crítica constructiva, procurando analizar tanto las oportunidades como las dificultades que generan los cambios tecnológicos.
En el marco de esta fecha especial, Lima cerró su mensaje con un saludo a todos los maestros y un reconocimiento a quienes, desde las aulas y desde diferentes ámbitos, continúan aportando a la educación.