El profesor de educación física y ciclista Mateo Sarachaga regresó recientemente de su participación en la Vuelta Ciclista del Uruguay, una de las competencias más exigentes y tradicionales del calendario nacional, que en esta edición se convirtió en una de las más extensas de la historia.
“Hace un ratito que llegamos. Fue una Vuelta muy larga, completamos unos 1.825 kilómetros en aproximadamente una semana y dos días”, señaló Sarachaga, aún con el desgaste propio de la competencia, pero con evidente satisfacción por la experiencia vivida.
Más allá del desafío deportivo, el ciclista subrayó el valor histórico de la participación: por primera vez, un equipo de Artigas dijo presente en la Vuelta del Uruguay. “Estamos muy contentos por toda la gente que nos apoyó. No es solo un logro personal, sino colectivo. Es la primera vez que un equipo del departamento participa en esta competencia, que siempre mirábamos de lejos porque acá el foco está más en las 500 Millas del Norte”, explicó.
Sarachaga reconoció que la iniciativa surgió como una apuesta arriesgada. “Fue una idea un poco loca, pero nos animamos. Sabíamos que las etapas iban a ser muy duras, y así fue”, comentó.
La exigencia de la prueba se hizo sentir en cada jornada, tanto por las distancias como por las condiciones climáticas. “Tuvimos etapas de hasta 200 kilómetros. Empezamos con mucho calor, después nos tocó lluvia y frío, y en los últimos días el frío fue muy intenso”, relató.
En ese sentido, también marcó las diferencias geográficas que presenta una competencia de estas características. “Correr en el norte no es lo mismo que en el sur. En etapas como las de Salto o Paysandú el calor fue muy fuerte, mientras que al ir hacia Rocha la temperatura bajó, aunque sigue siendo un calor distinto”, indicó.
En lo deportivo, el equipo logró un reconocimiento que Sarachaga valoró especialmente: “Tuvimos la suerte de obtener una malla como mejor equipo acompañante. Al menos pudimos traer algo para Artigas”, destacó.
La representación del departamento tuvo además otro protagonista: Federico Clara, quien compitió defendiendo al equipo de Punta del Este, mientras que Sarachaga lo hizo por Peñarol de Artigas.
Finalmente, el ciclista hizo hincapié en el trabajo colectivo que permitió concretar la participación. “Esto es el resultado de dos años de esfuerzo con un grupo que venía trabajando, con un equipo en las 500 Millas y otro apuntando a la Vuelta. Sin el apoyo de la gente y de los sponsors, esto sería imposible”, afirmó.
También dedicó palabras de agradecimiento a quienes respaldaron el proyecto desde distintos puntos del país. “A Fabiana, a la gente de Montevideo que no dudó en sumarse cuando les planteamos la idea, y a todos los que colaboraron para que esto fuera una realidad”, concluyó.