La Escuela Agraria de Artigas atraviesa un positivo comienzo de año lectivo, con buenos niveles de asistencia, compromiso estudiantil y un fuerte trabajo de acompañamiento entre docentes y familias. Así lo señaló el director del centro educativo, José Dos Santos, al referirse al desarrollo de las actividades académicas y formativas.
“El año lectivo viene transcurriendo bien. Estamos trabajando fuerte y actualmente nos encontramos en etapa de evaluaciones”, expresó el director, adelantando además que en los próximos días se realizará la entrega de boletines a las familias de los estudiantes.
Dos Santos explicó que estas instancias permiten fortalecer el vínculo entre el centro educativo y los hogares. “La idea es conversar con los padres para contarles cómo ha sido este inicio de clases y lograr un mejor compromiso entre la institución y la familia del alumno”, indicó.
En cuanto a los primeros resultados pedagógicos, el jerarca señaló que son alentadores. “Hay buen compromiso de parte de los alumnos y también muy buena asistencia”, sostuvo, mientras el equipo docente continúa definiendo las líneas de trabajo que marcarán el resto del año académico.
El director remarcó que las primeras reuniones de evaluación no solo se enfocan en el rendimiento, sino también en el conocimiento integral de cada estudiante. “Es una instancia para compartir entre docentes y trabajar junto a las familias aquellos aspectos que se pueden mejorar, ya sea en rendimiento, comportamiento o compromiso con el centro educativo”, explicó.
La Escuela Agraria de Artigas recibe estudiantes de distintos puntos del país. Según detalló Dos Santos, actualmente concurren jóvenes provenientes de Salto, Paysandú y diversas localidades del interior del departamento, incluyendo Bella Unión.
Muchos de ellos utilizan el sistema de internado, una modalidad que implica desafíos adicionales en materia de convivencia y acompañamiento. “El internado representa un escalón más dentro de la convivencia del centro educativo”, afirmó.
Respecto a los estudiantes que ingresaron este año a séptimo grado, el director valoró positivamente el proceso de adaptación. “La mayoría viene directamente de primaria y debe atravesar el cambio hacia la educación media, lo que implica una adaptación importante”, señaló.
En ese sentido, destacó las particularidades de la formación agraria, caracterizada por horarios extendidos y una propuesta educativa dinámica. “Los alumnos ingresan a las siete y media de la mañana y permanecen hasta las 17 horas. Por eso buscamos generar distintas actividades y espacios que hagan más llevadera la jornada”, explicó.
Dos Santos subrayó además que el aprendizaje en una escuela agraria trasciende el aula tradicional. “El proceso educativo no ocurre únicamente dentro del salón. Los estudiantes pueden estar en el patio, en sectores productivos o realizando actividades prácticas, y todo eso forma parte de su formación”, concluyó.
La institución continúa así consolidando una propuesta educativa integral, enfocada tanto en la formación académica como en el desarrollo personal y productivo de los jóvenes del norte del país.