La investigación interna iniciada por la mutualista sorianense CAMS tras detectar presuntas irregularidades vinculadas a la vacunación contra el meningococo sumó nuevas interrogantes, particularmente en torno al origen de las dosis que habrían sido administradas a domicilio.
La institución había suspendido preventivamente a una enfermera señalada por realizar vacunaciones fuera del circuito establecido y, posteriormente resolvió desvincularla de la mutualista.
La funcionaria habría ofrecido a distintas familias la posibilidad de vacunar a sus hijos en sus domicilios por un costo menor al que debían abonar en CAMS. Las dosis, según los testimonios recogidos, eran posteriormente registradas en el sistema informático de la institución como si hubieran sido aplicadas en el vacunatorio.
Uno de los elementos que complicó el esclarecimiento del caso fue el resultado del relevamiento realizado por CAMS sobre sus existencias. La mutualista no constató faltantes ni sobrantes de vacunas, por lo que las dosis utilizadas en las vacunaciones domiciliarias no parecerían corresponder al stock institucional.
A partir de allí surgió una de las principales preguntas de la investigación: ¿qué producto fue efectivamente administrado a los niños?
Durante las actuaciones internas, la enfermera habría brindado distintas explicaciones sobre la procedencia de las vacunas.
En una primera instancia habría planteado que se trataba de una actividad privada realizada fuera de su horario laboral. Posteriormente, mencionó distintas vías de obtención de las dosis.
Entre ellas habría señalado que algunas vacunas eran trasladadas desde Argentina a través del puente internacional, mientras que otras habrían ingresado desde Brasil por Rivera. También habría indicado que determinadas dosis podían ser adquiridas directamente a laboratorios.
Las autoridades procuran ahora determinar si esos productos tenían procedencia legal y certificación correspondiente, además de establecer si fueron transportados y conservados bajo las condiciones exigidas para este tipo de medicamentos.
La cadena de frío constituye uno de los puntos centrales, ya que una conservación inadecuada puede afectar la calidad y eficacia de una vacuna.
A las interrogantes sobre el origen de las dosis se suma la investigación si en alguno de los procedimientos pudo haberse utilizado suero fisiológico en lugar de una vacuna.
Por el momento, esta posibilidad forma parte de las versiones que deben ser esclarecidas y no constituye un hecho confirmado.
De comprobarse que algunos niños no recibieron la vacuna correspondiente, el problema tendría otra dimensión: además de determinar eventuales responsabilidades por la maniobra, las autoridades deberían establecer qué menores quedaron sin la protección esperada y qué medidas corresponde adoptar.
Otro aspecto que CAMS intenta reconstruir es el mecanismo mediante el cual la funcionaria habría tomado contacto con familias interesadas en vacunar a sus hijos.
La enfermera contaba con acceso al sistema de la mutualista debido a sus funciones y estaba habilitada para registrar vacunaciones. Sin embargo, resta determinar cómo obtenía la información de los usuarios que posteriormente eran contactados para realizar las vacunaciones fuera de la institución.
Una de las hipótesis que se analiza es que algunos usuarios que consultaban en policlínicas sobre la vacunación pudieran haber recibido posteriormente la propuesta de realizarla a domicilio. Esta posibilidad no está confirmada y forma parte de los aspectos que deberán ser determinados durante la investigación.
CAMS también procura establecer si la actuación de la enfermera fue individual o si pudo existir participación o colaboración de otras personas, dentro o fuera de la institución.
La investigación interna continúa y todavía no se ha determinado si los hechos serán puestos en conocimiento de la Fiscalía, ni si podría existir una actuación de oficio por parte de la Justicia.
Mientras tanto, el caso mantiene como principal interrogante qué vacunas fueron administradas, cuál era su procedencia y si todos los niños que aparecen registrados como vacunados recibieron efectivamente la inmunización correspondiente.