La presencia de un enjambre de abejas en la estructura de la Escuela N.º 23 de Baltasar Brum generó en las últimas horas preocupación entre varias familias y derivó en un intercambio entre padres y la Dirección del centro educativo.
La situación tomó especial notoriedad luego de la difusión en redes sociales de un video e imágenes a través del portal de noticias Todo Artigas, donde se expuso públicamente el reclamo de las familias. La publicación permitió que el tema trascendiera el ámbito del centro educativo y generó una respuesta de la Dirección de la escuela.
Según lo expresado por un grupo de padres, el enjambre se encontraría dentro de una de las paredes de un salón y sería una situación de larga data. Las familias sostienen que, para retirarlo, sería necesario intervenir la estructura del edificio, lo que implicaría un costo y requeriría las correspondientes autorizaciones.
El reclamo tomó mayor preocupación el pasado 15 de septiembre, cuando, de acuerdo con lo manifestado por los padres, un niño de Inicial 4 fue picado por una abeja.
A raíz de ese episodio, una madre tomó conocimiento de la existencia del enjambre y de las dificultades planteadas para retirarlo. Ante esta situación, algunos padres plantearon la posibilidad de realizar actividades para recaudar fondos y contribuir a solucionar el problema.
Tras la difusión del video, el director de la Escuela N.º 23 se comunicó telefónicamente con una de las madres y solicitó su presencia en el centro educativo para mantener una conversación. Otros padres, al tomar conocimiento de la convocatoria, decidieron acompañarla.
Durante la reunión, según relataron las familias, la Dirección manifestó que cualquier intervención sobre la estructura del edificio requiere autorización de los responsables correspondientes. Asimismo, señaló que la situación ya habría sido comunicada a ANEP, sin haber recibido hasta el momento una respuesta, según lo expresado en ese encuentro.
La reunión también derivó en una nueva medida: de acuerdo con lo comunicado por los padres, se les informó que, a partir de las imágenes difundidas, no podrán ingresar al centro educativo para dejar a sus hijos, debiendo hacerlo en el portón de la escuela. También se habría solicitado a la madre que gestionara el retiro de las imágenes publicadas.
La Dirección sostuvo, sin embargo, que las familias no se habrían acercado previamente a la institución para plantear la situación ni solicitar información o intervención, y reivindicó el diálogo directo como mecanismo para abordar este tipo de problemas.
EL RECLAMO DE LOS PADRES
Por su parte, las familias sostienen que su intención no fue señalar ni responsabilizar a los trabajadores de la escuela, sino buscar una solución ante una situación que consideran un riesgo para los niños.
El temor aumentó particularmente entre aquellos padres que manifiestan que sus hijos podrían presentar reacciones alérgicas ante una picadura.
Como medida preventiva, algunas familias decidieron no enviar temporalmente a sus hijos al centro educativo hasta que se retire el enjambre, solicitando además que esas inasistencias no sean contabilizadas.
UNA SITUACIÓN QUE AHORA QUEDÓ EXPUESTA
Más allá de las diferentes versiones sobre cuándo y cómo fue planteado inicialmente el problema, existe un punto de coincidencia: la presencia de abejas dentro de la estructura del centro educativo requiere encontrar una solución.
La difusión del video en redes sociales fue determinante para que el tema adquiriera visibilidad pública y provocara una instancia de diálogo entre las familias y la Dirección.
Ahora, el reclamo pasa por determinar quién debe intervenir, qué autorizaciones son necesarias y de qué manera puede retirarse el enjambre sin comprometer la estructura del edificio.
Mientras tanto, las familias esperan una solución que permita que los niños puedan regresar con tranquilidad a las aulas y que una situación que comenzó como una preocupación de algunos padres pueda finalmente resolverse.