La gerente del Banco de Previsión Social (BPS) en Artigas, Ana María Priori, informó sobre una serie de novedades vinculadas a las asignaciones familiares y al sector del servicio doméstico, destacando medidas que buscan facilitar trámites y evitar inconvenientes para los beneficiarios.
Una de las principales novedades refiere al control de los certificados de estudio, requisito indispensable para mantener el cobro de las asignaciones familiares de niños y adolescentes que cursan educación primaria o secundaria.
“Este año se adelantó la posibilidad de realizar consultas sobre el ingreso de los certificados de estudio. Generalmente, la verificación se hacía en septiembre y muchas familias recién en ese momento se enteraban de que tenían retenida la asignación por falta de control de asistencia. Ahora podrán verificarlo con anticipación”, explicó Priori.
La jerarca recordó que existe un convenio entre el BPS y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), mediante el cual son los propios centros educativos quienes registran la asistencia de los estudiantes.
“Las escuelas, liceos y demás centros de estudio son los encargados de informar la asistencia de los menores. En función de esos datos se mantiene la liquidación de la asignación familiar, ya que la concurrencia a un centro educativo es uno de los requisitos obligatorios para acceder a la prestación”, señaló.
Las familias pueden realizar la consulta a través de la página web del BPS utilizando la cédula de identidad del menor.
“Si al hacer la consulta aparece que no está registrado el control de estudio, antes de que se suspenda el pago de la asignación, la persona puede dirigirse al centro educativo para solicitar que regularice la información. También puede presentar una constancia de asistencia en nuestras oficinas para que nosotros gestionemos el ingreso de los datos”, explicó.
Consultada sobre la situación en el departamento de Artigas, Priori indicó que en términos generales los centros educativos cumplen con el registro de asistencia exigido por el sistema.
“Normalmente los casos se detectan cuando ya existe una interrupción en el pago. Sin embargo, en general los centros educativos están realizando correctamente los registros”, afirmó.
Según explicó, los problemas suelen surgir cuando los estudiantes dejan de concurrir a clases.
“Muchas veces el menor comienza el año lectivo, pero después abandona o deja de asistir regularmente. En esos casos el centro educativo informa la situación y eso genera la suspensión de la asignación familiar, porque ya no se está cumpliendo con uno de los requisitos establecidos”, sostuvo.
Priori también recordó que durante junio se está abonando el aguinaldo y que las trabajadoras del servicio doméstico que cumplan determinadas condiciones recibirán un beneficio adicional.
“Las personas que trabajan en el servicio doméstico y han mantenido una asistencia regular durante el período correspondiente cobrarán junto con el aguinaldo la partida por presentismo”, informó.
Se trata de una compensación económica fija que se otorga a quienes mantienen una asistencia continua y sin inasistencias injustificadas.
Otra de las novedades anunciadas refiere a la creación de nuevas categorías laborales dentro del sector del servicio doméstico.
Hasta ahora, explicó Priori, la actividad se registraba de forma general, sin distinguir las tareas específicas desarrolladas por cada trabajador.
“Se han establecido nuevas categorías para identificar mejor las funciones que cumplen los trabajadores del sector”, señaló.
Entre las categorías definidas se encuentran:
- Cuidados de personas, tanto adultos mayores como niños.
- Servicio doméstico general.
- Cocina y elaboración de alimentos.
“Ahora las empresas y empleadores podrán registrar con mayor precisión la actividad que desempeña cada trabajador dentro del servicio doméstico. Esto permite una mejor identificación de las tareas y una adecuada categorización laboral”, concluyó.
Desde el BPS se exhorta a las familias beneficiarias de asignaciones familiares a verificar con anticipación la situación de los certificados de estudio de los menores, con el fin de evitar interrupciones en los pagos y facilitar la regularización de cualquier inconveniente antes de los controles anuales.