COTUA TOMÓ CON SORPRESA EL FLECHAMIENTO DE CUADRA DEL HOSPITAL

El cierre de una cuadra y los cambios implementados en el tránsito de Artigas modificaron el recorrido del transporte urbano de Cotúa, una situación que, según advirtió su principal, Luis Sarachu, afecta especialmente a las personas que utilizan el servicio para concurrir al Hospital de Artigas.

Sarachu explicó que la empresa se enteró de la modificación a través de las redes sociales y cuestionó que no haya existido una comunicación oficial ni una instancia previa de consulta con la empresa. “Nos tomó por sorpresa”, señaló, recordando que Cotúa cuenta con más de 50 años de experiencia en el transporte y podría haber aportado su opinión sobre los cambios.

El principal de la empresa sostuvo que la preocupación no está relacionada con la distancia que deba recorrer Cotúa, sino con las dificultades que puede generar la modificación para los usuarios, especialmente personas mayores, niños y familias de menores recursos que deben concurrir al hospital.

“Hay abuelas con bastones, gente con niños en brazos y personas que tienen que ocupar el hospital y van a tener que quedar a tres cuadras”, explicó Sarachu, señalando que la situación puede resultar particularmente complicada durante jornadas de frío o lluvia.

De acuerdo con el nuevo recorrido, los usuarios que concurren al Hospital deberán descender en la zona de Valdomir y General Rivera, quedando aproximadamente a tres cuadras del centro asistencial.

Sarachu aclaró que Cotúa continuará cumpliendo con la modificación dispuesta. “Nosotros simplemente acatamos la orden y seguiremos acatándola hasta que no haya otra contraorden”, afirmó. Sin embargo, remarcó que los reclamos que reciben los pasajeros por tener que descender más lejos del hospital no deberían atribuirse a la empresa.

El empresario consideró que la Intendencia debería haber comunicado formalmente el cambio o convocado a Cotúa a una reunión antes de modificar el recorrido.

“Creo que merecíamos una comunicación oficial o que nos invitaran a alguna reunión para decirnos que iban a cambiar”, sostuvo, reiterando que la empresa se enteró de la modificación por las redes sociales.

Sarachu también se refirió a otro planteo que se encuentra en consideración en la Junta Departamental: la posibilidad de extender el recorrido de Cotúa hacia Cerro Ejido, una propuesta que, según indicó, lleva varios años en tratativas.

El empresario explicó que una extensión de ese tipo implicaría un costo importante para la empresa, estimando unos 30 kilómetros adicionales de recorrido, con el consecuente gasto mensual en combustible.

Sarachu aprovechó la instancia para poner sobre la mesa la situación económica de los abonos estudiantiles y el esfuerzo que realiza la empresa para sostener el servicio.

Según detalló, Cotúa distribuye alrededor de 1.200 abonos de 50 boletos cada uno, lo que representa un movimiento superior al millón de pesos, mientras que la empresa recibe el pago correspondiente a aproximadamente 300 abonos.

El empresario aclaró además que la entrega de estos beneficios no depende de una decisión de Cotúa. “No es Cotúa la que da el abono a quien crea conveniente. Los alumnos lo solicitan, eso va a Montevideo y viene la autorización”, explicó.

Sarachu sostuvo que durante años la empresa ha absorbido parte de los costos para mantener el servicio y cuestionó que se pretenda sumar nuevas extensiones de recorrido sin contemplar el impacto económico que tendrían sobre la empresa.

La principal preocupación planteada, sin embargo, continúa siendo el impacto que los cambios en el recorrido pueden tener sobre los usuarios que necesitan acceder al Hospital de Artigas, particularmente personas mayores, niños y familias que dependen del transporte público para trasladarse.

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