La celebración de la clasificación de Argentina a la final de la Copa del Mundo quedó empañada por una posible sanción disciplinaria. Minutos después del triunfo por 2-1 sobre Inglaterra, el mediocampista Giovani Lo Celso desplegó sobre el campo de juego una bandera con la inscripción «Las Malvinas son argentinas», a la que luego se sumaron Cristian Romero, Lisandro Martínez y otros integrantes del plantel.
La acción contraviene el reglamento de la FIFA, que prohíbe expresamente la exhibición de mensajes políticos, religiosos o personales durante las actividades oficiales del torneo.
El artículo 34, punto 4.3, del protocolo de partidos establece que jugadores y demás miembros de las delegaciones tienen prohibido mostrar mensajes o lemas políticos antes, durante y después de los encuentros, así como en conferencias de prensa, entrenamientos oficiales y demás actividades organizadas por la FIFA.
Además, la normativa responsabiliza a cada asociación nacional por la conducta de los integrantes de su delegación y habilita a la Comisión Disciplinaria de la FIFA a iniciar actuaciones de oficio cuando se utilicen eventos deportivos para realizar manifestaciones ajenas al ámbito deportivo.
La situación generó una inmediata reacción desde el Reino Unido.
El ministro británico de Ciencia, Innovación y Tecnología, Peter Kyle, calificó el episodio como «totalmente inapropiado» y reclamó una investigación por parte de la FIFA.
En declaraciones a la BBC, el funcionario sostuvo que el organismo rector del fútbol mundial debe actuar para preservar uno de los principios fundamentales de la competencia: mantener separadas la política y el deporte.
Las Islas Malvinas permanecen bajo administración británica desde 1833, mientras que Argentina mantiene un histórico reclamo de soberanía sobre el archipiélago.
No es la primera vez que la selección argentina enfrenta una situación similar.
En 2014, la FIFA impuso una multa de 30.000 francos suizos luego de que los futbolistas posaran con una bandera con el mismo mensaje antes de un amistoso frente a Eslovenia disputado en La Plata.
En caso de comprobarse la infracción, el Código Disciplinario de la FIFA contempla diversas sanciones tanto para personas físicas como para asociaciones nacionales, entre ellas:
- Advertencia.
- Apercibimiento.
- Multa económica.
- Devolución de premios.
- Retirada de un título.
- Obligación de cumplir determinadas medidas económicas.
Habitualmente, en este tipo de situaciones, la FIFA aplica multas económicas que posteriormente son descontadas del premio que corresponde a la federación involucrada.
La apertura del expediente disciplinario no implica una sanción automática, aunque sí el inicio de un proceso mediante el cual la FIFA analizará los hechos antes de adoptar una resolución definitiva.