Una madre de alumnos de la Escuela N.º 70 denunció haber sido agredida con una piedra mientras se encontraba dentro del predio del centro educativo.
El hecho ocurrió el pasado miércoles 15, sobre las 12:50 horas, y, según relató la propia afectada, derivó en varias consultas médicas debido a las lesiones sufridas.
Oriana Rivero explicó que el incidente se produjo cuando llevó a su hija al comedor escolar.
«Recibí una pedrada cuando fui a dejar a mi hija en la escuela. El golpe fue dentro del patio del centro educativo», relató.
Tras recibir el impacto, la mujer manifestó que se dirigió inmediatamente hacia los docentes que se encontraban en el comedor para informar lo ocurrido.
«Les dije que me habían tirado una piedra y que me habían agredido. Me respondieron que no podían hacer nada y que los niños tenían que estar con sus padres», sostuvo.
Rivero indicó que el hecho ocurrió dentro del predio escolar y aseguró que logró identificar a tres de los menores involucrados.
«Dos son alumnos de tercero y uno de quinto. A los demás no pude reconocerlos porque me retiré de la escuela como pude»,
La mujer contó que, luego del episodio, regresó a su domicilio con mareos y vómitos. Inicialmente tomó medicación para aliviar el dolor de cabeza, pero su estado de salud empeoró rápidamente.
«Llegué mareada, con vómitos, y al poco tiempo empecé a sentir un dolor de cabeza muy intenso. Mi madre pidió ayuda porque ya no podía más», recordó.
Ante la falta de recursos para trasladarse en taxi, la familia recurrió a la Policía. Según relató, en la sede del GRT sufrió un desmayo, por lo que fue trasladada de inmediato al Hospital.
En la primera consulta médica recibió medicación intravenosa para el dolor y posteriormente fue dada de alta con tratamiento farmacológico.
«No tenía heridas visibles, pero el golpe había sido interno. En esa primera consulta no me realizaron una tomografía; solamente me indicaron Ketofén y me dijeron que volviera si continuaba con molestias», expresó.
Los síntomas persistieron durante los días siguientes. Rivero aseguró que continuó padeciendo mareos, vómitos y nuevos episodios de desmayo, por lo que volvió a concurrir al servicio de Emergencia.
«El sábado regresé porque seguía muy mal e incluso me había vuelto a desmayar en mi casa», señaló.
Durante los días posteriores recibió medicación intravenosa y continuó el tratamiento indicado por los profesionales de la salud. Finalmente, tras una nueva evaluación médica realizada el martes, se le indicó una tomografía.
«Recién ese día el médico me envió a hacerme la tomografía. Después del estudio me desmayé nuevamente y tuvieron que asistir los enfermeros. Incluso los funcionarios de cocina me ayudaron porque me caía al piso», relató.
Según explicó, el personal sanitario le informó que podría tratarse de una crisis nerviosa, aunque continuará bajo observación médica. Además, recibió la indicación de ingresar nuevamente al hospital si reaparecen los vómitos, los mareos o los desmayos.
Consultada sobre la respuesta de las autoridades educativas, Rivero manifestó que mantuvo una conversación con la directora del centro.
«La directora me dijo que no podía hacer nada, que no podía obligar a los padres ni retirar a los niños porque muchos dependen del comedor escolar», comentó.
No obstante, aclaró que su intención no es que los alumnos sean expulsados del centro educativo.
«Yo no quiero que corran a los niños de la escuela. Lo único que quiero es que se tome conciencia de la situación y que esto no vuelva a pasar», afirmó.
La madre expresó además su preocupación por la seguridad dentro del establecimiento y sostuvo que el hecho podría haber tenido consecuencias mucho más graves.
«Hoy me pasó a mí, mañana le puede pasar a otra madre o incluso a un niño. Esa piedra podría haber golpeado a cualquier criatura», advirtió.
Finalmente, consideró que durante el horario del comedor existe una falta de supervisión en el patio escolar.
«En el momento de la comida no había ningún maestro afuera. Los niños estaban jugando en la placita y yo me encontraba a unos dos metros cuando recibí el impacto. Hay personas que fueron testigos de todo lo ocurrido porque estaba esperando junto a otra madre la salida de nuestros hijos», concluyó.