La Asociación de la Prensa Uruguaya (APU) participó días atrás de una actividad desarrollada en la sede de Cancillería, en Montevideo, en el marco del Día Mundial de la Libertad de Prensa, donde se abordaron los principales desafíos que enfrenta actualmente el ejercicio periodístico en Uruguay.
Así lo informó Sergio Martínez, integrante de APU, quien representó a la organización durante la jornada impulsada por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
“El evento estuvo vinculado al 3 de mayo, fecha en la que se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Allí se realizaron distintas disertaciones sobre la situación actual y los desafíos de la libertad de prensa en Uruguay”, explicó.
Martínez señaló que, si bien la realidad uruguaya presenta diferencias importantes respecto a otros países donde existen escenarios más graves para el ejercicio periodístico, en los últimos años el país ha mostrado un descenso en los índices internacionales vinculados a la libertad de prensa.
“Uruguay ha decaído en algunos indicadores y eso merece una atención especial”, afirmó.
Durante la actividad, APU expuso sobre distintas herramientas y líneas de trabajo que la organización viene impulsando para fortalecer el ejercicio periodístico y combatir prácticas que afectan la calidad informativa.
Uno de los aspectos destacados fue el pacto ético firmado por los partidos políticos desde 2019, orientado a prevenir la difusión de noticias falsas y campañas de desinformación durante los procesos electorales.
“Ese compromiso fue reafirmado en la campaña electoral de 2024, aunque también vimos algunas desviaciones vinculadas a la circulación de fake news”, indicó.
Otro de los temas abordados fue la Mesa de Seguridad para el Periodismo, un ámbito de articulación impulsado por APU junto a organismos nacionales e internacionales para generar garantías y mejores condiciones para el trabajo periodístico.
Según explicó Martínez, esta iniciativa cuenta con respaldo de actores como el Parlamento, la UNESCO, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y referentes nacionales vinculados a los derechos humanos y la institucionalidad democrática.
También destacó el apoyo brindado desde el Ministerio del Interior en torno a las políticas de protección y seguridad para periodistas.
Durante las exposiciones se analizaron además realidades específicas del interior del país. En ese sentido, Martínez mencionó la situación de Artigas, donde actualmente no hay mujeres ejerciendo profesionalmente el periodismo, un aspecto que consideró preocupante y digno de análisis.
“Eso también forma parte de los desafíos que tenemos como sector”, sostuvo.
Asimismo, señaló que continúan existiendo dificultades relacionadas con el acceso a la publicidad oficial y con la transparencia en la distribución de recursos publicitarios por parte de algunos organismos públicos.
Consultado sobre la realidad local en materia de libertad de prensa, Martínez afirmó que persisten presiones indirectas hacia medios y periodistas, especialmente vinculadas a la pauta publicitaria.
“Cada vez hay más presiones, aunque muchas veces se manejan de forma encubierta. Situaciones como advertencias vinculadas a la publicidad oficial terminan generando autocensura”, expresó.
Según indicó, en muchos casos los periodistas prefieren evitar determinados temas para no afectar la sustentabilidad económica de los medios donde trabajan.
“Muchas veces eso se conversa informalmente entre colegas, pero faltan denuncias concretas que permitan visibilizar públicamente estas situaciones”, señaló.
Desde APU se trabaja actualmente en generar mayores canales de confianza y respaldo para que los trabajadores de prensa puedan denunciar presiones o situaciones que afecten la libertad de expresión.
“Lo importante es que estas situaciones puedan hacerse visibles y no queden solamente en comentarios privados”, concluyó Martínez.