El Sindicato Policial de Artigas mantuvo en las últimas horas una reunión con el prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, instancia en la que se plantearon diversas problemáticas vinculadas a la realidad policial del departamento, entre ellas la falta de efectivos, las dificultades operativas, la salud mental de los funcionarios y la distribución de recursos humanos y materiales.
Así lo informó el secretario del sindicato, Luis Cetrángolo, quien señaló que aprovecharon la visita de autoridades nacionales a Artigas para trasladar inquietudes que —según afirmó— vienen siendo planteadas desde hace tiempo tanto a nivel departamental como nacional.
“Tratamos temas de interés para el departamento y también asuntos que ya habíamos planteado durante el período electoral, cuando nos reunimos con representantes de distintos partidos políticos”, explicó.
Uno de los principales puntos abordados fue la falta de personal policial, situación que el sindicato considera una de las mayores dificultades que enfrenta actualmente la fuerza en Artigas.
“La problemática sigue siendo la falta de policías. El gobierno está invirtiendo mucho en tecnología, como cámaras con lectura de matrículas y otros sistemas, pero sigue faltando la herramienta más importante, que es el recurso humano”, sostuvo Cetrángolo.
El dirigente sindical reconoció que con el cambio de gobierno se generó una mayor apertura al diálogo con el Ministerio del Interior, permitiendo reuniones periódicas y un contacto más fluido con las autoridades nacionales.
“Hoy tenemos la posibilidad de reunirnos todos los meses en el Ministerio del Interior, aunque sabemos que muchos temas llevan tiempo porque algunos son muy complejos”, indicó.
Durante la reunión también se abordó la situación vinculada a la salud mental del personal policial y el análisis de casos de suicidio dentro de la fuerza.
Cetrángolo explicó que actualmente el Ministerio trabaja en estudios y protocolos específicos para detectar factores comunes en los casos registrados, aunque aclaró que los procesos requieren autorizaciones familiares y procedimientos legales vinculados a la privacidad de la información.
“Hay mucho protocolo y mucha burocracia, pero la intención es encontrar elementos en común que permitan prevenir este tipo de situaciones”, señaló.
En cuanto a la realidad policial del departamento, el dirigente sostuvo que más allá de la cantidad total de efectivos, el problema radica en la distribución del personal.
Según explicó, Artigas tendría proporcionalmente más policías que otros departamentos, aunque una parte importante cumple funciones jerárquicas o administrativas.
“Canelones tiene más de 600 mil habitantes y seis jefes de zona. Artigas tiene alrededor de 75 mil habitantes y cuenta con cuatro jefes de zona y cuatro ayudantes. Ahí se están consumiendo policías que podrían estar cumpliendo tareas operativas”, afirmó.
El sindicato plantea la necesidad de revisar la estructura organizativa y redistribuir efectivos hacia seccionales y tareas de patrullaje.
“Hay carencias en todos lados y creemos que habría que sentarse a redistribuir mejor el personal”, agregó.
Otro de los temas planteados fue el estado edilicio de algunas dependencias policiales y las dificultades presupuestales para mantener la infraestructura.
“Hay situaciones que han mejorado, pero seguimos teniendo estructuras deterioradas. Hay dependencias que hace años no reciben mantenimiento y eso también impacta en la imagen institucional”, expresó.
Respecto a la flota vehicular, Cetrángolo indicó que si bien los móviles se mantienen operativos, persisten problemas en la distribución de vehículos para el traslado de efectivos, especialmente en localidades del oeste del departamento como Tomás Gomensoro, Baltasar Brum y Paso Farías.
“Hay policías que todavía deben trasladarse por sus propios medios o haciendo dedo para llegar a trabajar, mientras algunos vehículos quedan asignados a cargos jerárquicos”, cuestionó.
Finalmente, el dirigente advirtió sobre el desgaste físico y emocional que enfrenta gran parte del personal policial debido a la sobrecarga laboral y al aumento de licencias médicas y psiquiátricas.
“Hay funcionarios sobrepasados y seccionales con muchos policías certificados por problemas de salud mental. Si no se actúa a tiempo, podemos volver a situaciones muy complicadas que ya vivimos años atrás”, alertó.
Desde el sindicato insistieron en la necesidad de respuestas más ágiles y medidas concretas para mejorar las condiciones laborales y operativas de la Policía en el departamento.