El Centro Figari viene desarrollando una serie de talleres participativos con estudiantes y docentes con el objetivo de comprender las razones que inciden en el ausentismo escolar y generar estrategias que favorezcan la permanencia de los jóvenes en el sistema educativo. La iniciativa, basada en materiales proporcionados por la ANEP, busca recoger la visión de los propios alumnos para diseñar acciones acordes a la realidad que viven.
El director del Centro Figari, Aníbal Ledesma, explicó que la propuesta forma parte de un proceso de trabajo interno que involucra a todos los cursos de la institución.
«Estamos realizando una serie de talleres con todos los grupos del centro. Ya hemos llevado adelante dos o tres instancias previas y utilizamos un material muy interesante e interactivo que nos fue enviado por la ANEP. Los profesores trabajan junto a los estudiantes promoviendo el debate y la reflexión sobre las causas por las que, en determinadas situaciones, un alumno deja de asistir al centro educativo», señaló.
Ledesma indicó que, si bien existen factores previsibles que afectan la asistencia, como las enfermedades propias del invierno o las bajas temperaturas, los talleres han permitido identificar otras realidades que preocupan a los jóvenes.
«Sabemos que el invierno es una limitante por cuestiones de salud y por el frío, pero también hemos descubierto que los estudiantes plantean otras razones mucho más profundas, relacionadas con sus expectativas de vida y con la manera en que tanto ellos como sus familias perciben hoy la educación», explicó.
El director destacó que todas las opiniones y trabajos elaborados por los estudiantes serán sistematizados para continuar el análisis junto al cuerpo docente.
«Actualmente estamos en pleno proceso de talleres. De cada instancia obtenemos insumos muy valiosos que serán analizados en la coordinación con los profesores. Allí realizaremos una puesta en común de todo el material recogido a partir de las declaraciones y producciones de los propios estudiantes», indicó.
Ese intercambio permitirá elaborar nuevas líneas de acción orientadas a mejorar la asistencia y detectar los ámbitos donde el centro educativo puede intervenir de manera más efectiva.
«A partir de ese análisis surgirán nuevos elementos que nos ayudarán a definir medidas concretas, identificar qué situaciones requieren atención y en cuáles podemos intervenir para acompañar mejor a nuestros estudiantes», afirmó.
Finalmente, Ledesma remarcó que la educación enfrenta transformaciones constantes y que los centros educativos deben adaptarse a esos cambios para responder a las nuevas necesidades de los jóvenes.
«La educación, como todos los procesos sociales, cambia permanentemente y lo hace cada vez con mayor rapidez. Por eso nosotros también debemos tener la capacidad de adaptarnos, comprender esas transformaciones y encontrar las mejores herramientas para acompañar a nuestros estudiantes. Ese es el trabajo que hoy estamos realizando en el Centro Figari», concluyó.