El transportista artiguense Carlos Damasco, con más de 35 años de experiencia en el rubro, explicó los motivos de la movilización realizada por trabajadores del transporte de carga, quienes manifiestan su rechazo a la implementación obligatoria de la guía electrónica de carga prevista por el Ministerio de Transporte para el próximo mes.
Según señaló, la principal preocupación del sector radica en las dificultades operativas que implicaría el nuevo sistema, especialmente para pequeños transportistas y trabajadores independientes que no cuentan con acceso permanente a conectividad o manejo de herramientas tecnológicas.
“Hay muchos lugares donde no tenemos señal de celular y además mucha gente no maneja este tipo de tecnología”, afirmó.
Damasco sostuvo que la medida genera incertidumbre entre los trabajadores, ya que entienden que la guía electrónica funcionaría como una especie de control o regulación permanente sobre los viajes realizados, algo con lo que gran parte del sector no está de acuerdo.
El transportista indicó que la postura de los manifestantes es clara: solicitan que la guía electrónica no sea implementada.
La movilización, según explicó, no responde a ninguna gremial específica, sino que surgió a través de transportistas autoconvocados de distintos departamentos del país. Incluso señaló que las primeras manifestaciones comenzaron en Montevideo y posteriormente se extendieron a otros puntos del territorio nacional.
Mientras tanto, representantes del sector mantenían reuniones con autoridades ministeriales buscando trasladar las inquietudes y reclamos de los trabajadores.
Damasco manifestó que la medida podría afectar seriamente determinadas tareas vinculadas al transporte informal o particular, como mudanzas y pequeños traslados, donde muchas veces los clientes no cuentan con empresa registrada ni documentación formal que permita completar los datos exigidos en la plataforma electrónica.
Además, cuestionó la obligación de incluir información considerada sensible, como datos de clientes y valores de referencia de los viajes.
“Nosotros no estamos de acuerdo en tener que poner datos de nuestros clientes ni precios de referencia que muchas veces no reflejan la realidad”, expresó.
Consultado sobre la posibilidad de recibir capacitaciones para adaptarse al sistema digital, reconoció que podrían existir cursos o instancias de formación, aunque aclaró que el rechazo no pasa únicamente por la tecnología, sino también por el control que entienden que ejercerá el nuevo mecanismo.
Finalmente, recordó que históricamente el transporte de carga no ha trabajado con un sistema similar, diferenciándolo de las guías utilizadas para el traslado de ganado. En ese sentido, sostuvo que el rubro se ha manejado tradicionalmente mediante remitos de viaje y no mediante guías obligatorias electrónicas.