LOS OBSTÁCULOS DIARIOS QUE SE ENFRENTAN LOS DISCAPACITADOS VISUALES

La integrante de la Asociación de Discapacitados Visuales de Artigas (ADIVA), Sandra Almeida, se refirió a la situación actual de la institución y a las dificultades que continúan enfrentando las personas en situación de discapacidad en el departamento, destacando la necesidad de avanzar en políticas de inclusión y en el cumplimiento efectivo de los derechos ya reconocidos por la normativa vigente.

Almeida explicó que, si bien la asociación atraviesa un período de inactividad en lo que respecta a su comisión directiva, el trabajo en favor de las personas con discapacidad no se ha detenido.

“Seguimos trabajando, nunca dejamos de luchar ni de buscar oportunidades para las personas en situación de discapacidad de nuestro departamento”, afirmó, destacando que la organización mantiene diversos proyectos e iniciativas orientadas a mejorar la calidad de vida de sus integrantes.

Durante la entrevista, la referente hizo especial énfasis en la importancia de respetar y hacer cumplir el cupo laboral del 4% destinado a personas con discapacidad. Según expresó, el objetivo de esta medida va mucho más allá de una obligación legal, ya que busca garantizar oportunidades reales de inclusión y acceso a beneficios que muchas veces son desconocidos por quienes podrían acceder a ellos.

En ese sentido, consideró que una de las principales carencias del departamento es la inexistencia de una Oficina de Discapacidad que centralice información, asesoramiento y acompañamiento para las personas con discapacidad y sus familias.

“Existen beneficios y herramientas que muchas veces las personas en situación de discapacidad y sus familiares desconocen. ¿Por qué ocurre eso? Porque lamentablemente en Artigas no existe una Oficina de Discapacidad. Hay otras dependencias que realizan un buen trabajo, pero no están dedicadas exclusivamente a esta temática”, señaló.

Consultada sobre las condiciones que existen para favorecer la inclusión de las personas con discapacidad visual, Almeida fue contundente al señalar que aún queda mucho camino por recorrer.

“Realmente no existen las condiciones que necesitamos para desenvolvernos con seguridad y autonomía”, expresó.

La integrante de ADIVA relató que uno de los problemas más frecuentes se encuentra en las veredas y espacios públicos, donde las personas con discapacidad visual deben enfrentarse a numerosos obstáculos que dificultan su desplazamiento diario.

Entre las situaciones más comunes mencionó vehículos estacionados sobre las rampas de accesibilidad, motocicletas en zonas de circulación peatonal, carteles, pizarrones comerciales y hasta plantas colocadas en lugares que interrumpen el paso.

“Muchas veces llegamos a una esquina para cruzar la calle y encontramos autos o motos estacionados justamente en el lugar donde está la rampa, que es nuestra referencia para poder orientarnos”, explicó.

Almeida recordó además la importancia que tiene el bastón blanco para quienes no cuentan con visión o tienen una visión reducida.

“El bastón es nuestro apoyo, son nuestros ojos. Nosotros no vemos los rostros ni podemos identificar los obstáculos visualmente. Nos guiamos por los sonidos, por las referencias que conocemos y por las señales del entorno”, manifestó.

La referente indicó que la presencia de obstáculos en las veredas no solo dificulta la movilidad, sino que también genera situaciones de riesgo permanente.

“Gracias a Dios no hemos sufrido caídas graves, pero sí hemos tropezado y tenido muchos inconvenientes. Son situaciones que quienes no viven esta realidad muchas veces no logran imaginar. Realmente es muy triste tener que enfrentar estos problemas todos los días”, concluyó.

Las declaraciones de Almeida vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de profundizar las políticas de accesibilidad e inclusión en Artigas, garantizando espacios públicos más seguros y accesibles para todas las personas, especialmente para quienes conviven diariamente con algún tipo de discapacidad.

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