La directora del Jardín de Infantes N.º 72, Matilde Millán, informó sobre una situación edilicia detectada en el sector de la cocina del centro educativo, luego de que se produjera un desprendimiento de baldosas y surgieran inquietudes por parte de algunas familias respecto al estado de las instalaciones.
Según explicó la jerarca, el problema venía manifestándose desde hacía varios días a través de movimientos inusuales en el piso de la cocina, situación que finalmente derivó en un pequeño derrumbe de baldosas constatado al momento de la apertura de la institución.
“Era una situación que ya veníamos observando. Notábamos que el piso tenía movimiento, que estaba flojo, pero desconocíamos cuál era el origen del problema. Hoy, al llegar al jardín, nos encontramos con un pequeño derrumbe de baldosas en ese sector”, señaló Millán.
Ante esta situación, la dirección activó de inmediato los protocolos correspondientes, comunicando el hecho a la inspección y siguiendo la vía jerárquica establecida por las autoridades educativas. La inspectora tomó conocimiento del caso y se puso en contacto con el arquitecto responsable, quien ya se encuentra evaluando la situación.
Como medida preventiva, la cocina fue desalojada completamente y todos los implementos necesarios para la preparación de alimentos fueron trasladados a un salón contiguo, que actualmente funciona de manera provisoria como espacio de cocina.
“Se nos indicó que mantuviéramos la cocina vacía para facilitar futuras intervenciones. Por eso trasladamos todos los elementos a otro salón, que ahora está siendo utilizado para cumplir esa función mientras esperamos la solución definitiva”, explicó la directora.
Millán también confirmó que en las últimas horas se percibieron olores desagradables en el interior del edificio, similares a los provenientes del saneamiento, aunque aclaró que aún no existe un diagnóstico técnico que determine el origen exacto del problema.
“No sabemos si está relacionado con saneamiento, con cañerías de agua o con alguna filtración. No somos técnicos y por eso estamos esperando la evaluación correspondiente para conocer qué fue exactamente lo que ocurrió”, indicó.
La directora recordó además que días atrás se había registrado una pérdida de agua en la parte frontal del edificio, desperfecto que fue reparado. Sin embargo, señaló que tras esa intervención los inconvenientes en el piso de la cocina parecieron agravarse.
La situación generó preocupación entre algunos padres y madres que concurrieron al jardín al inicio de la jornada, principalmente por los olores percibidos dentro de la institución. No obstante, la dirección adoptó medidas inmediatas de ventilación y aislamiento del área afectada.
“Ventilamos todo el jardín, cerramos completamente la cocina para evitar que el olor se propagara al resto de las instalaciones y clausuramos ese espacio”, explicó.
Finalmente, Millán transmitió un mensaje de tranquilidad a las familias, asegurando que el sector afectado no forma parte de las áreas de circulación habitual de los niños y que no existe riesgo para los alumnos.
“Queremos llevar tranquilidad a los padres. Es un sector por donde los niños no transitan, por lo que no hay riesgo para ellos. Nuestro objetivo es seguir cuidando tanto a los estudiantes como a los funcionarios y continuar gestionando la reparación correspondiente”, expresó.
Mientras tanto, la comunidad educativa aguarda el avance de los trámites administrativos y del proceso de contratación de la empresa que llevará adelante las obras necesarias para solucionar definitivamente el problema edilicio.