El presidente del SUNCA, Franco Martinicorena, destacó las recientes acciones desarrolladas por el gremio en defensa de los derechos laborales de los trabajadores del sector, así como los principales lineamientos que marcarán la negociación colectiva en la próxima ronda de Consejos de Salarios.
En primer lugar, Martinicorena se refirió a una situación que generó preocupación entre los trabajadores de la construcción. Según explicó, el pasado 29 de abril el sindicato tomó conocimiento, a través de los medios de comunicación, de un decreto firmado por el Presidente y el Ministerio de Economía y Finanzas que implicaba cambios en la forma de cálculo del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para el sector.
“El gobierno pretendía incluir los aportes al Banco de Previsión Social dentro de la base de cálculo del IRPF, lo que provocaba un aumento en la franja de tributación para los trabajadores de la construcción”, señaló.
Ante esta situación, el SUNCA inició de inmediato gestiones y negociaciones con las autoridades competentes. El dirigente explicó que se convocaron reuniones con la Dirección General Impositiva (DGI) y representantes sindicales, logrando frenar momentáneamente la aplicación de la medida.
“Pudimos detener ese avance y dejar la situación en revisión, lo que representa una importante defensa del salario de los trabajadores”, sostuvo.
Martinicorena también destacó la realización de la Asamblea General Nacional del SUNCA, llevada a cabo el pasado 27 de mayo en el Teatro de Verano de Montevideo.
La actividad reunió a trabajadores de todo el país y, pese a las condiciones climáticas adversas, registró una importante concurrencia.
“Fue una jornada fría, con llovizna y un clima complicado, pero aun así logramos colmar la capacidad del Teatro de Verano e incluso muchas personas quedaron afuera. Fue una demostración de unidad y compromiso de nuestro gremio”, expresó.
Entre los temas centrales abordados durante la asamblea se encuentran los planteos que el sindicato llevará a la negociación salarial.
Uno de los principales objetivos del SUNCA es la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, sin disminución salarial.
“Entendemos que es una medida necesaria para mejorar la calidad de vida de los trabajadores, manteniendo el nivel de ingresos”, indicó el dirigente.
Asimismo, el sindicato plantea la ampliación de diversos beneficios ya existentes en la industria y la consolidación de mecanismos que faciliten el acceso al empleo para nuevos trabajadores.
En ese sentido, destacó la importancia del sistema de ingreso promovido, que ya se viene implementando en distintas regiones mediante sorteos y mecanismos transparentes de acceso al trabajo.
Otro de los puntos fundamentales para el SUNCA es la defensa de los convenios colectivos vigentes y de los beneficios conquistados a lo largo de los años.
Martinicorena señaló que uno de los objetivos de la Cámara de la Construcción era que, al vencer los convenios actuales, todos los beneficios quedaran sin efecto para comenzar una nueva negociación desde cero.
“Nosotros logramos mantener la vigencia de esos beneficios y negociar a partir de los derechos ya conquistados. No estamos dispuestos a retroceder en aspectos fundamentales para los trabajadores”, afirmó.
El dirigente explicó que esta postura permite preservar avances alcanzados en materia salarial, condiciones de trabajo, equipamiento, seguridad laboral y otros beneficios que forman parte de la realidad cotidiana de miles de obreros de la construcción.
Finalmente, el presidente del SUNCA remarcó que el sindicato continuará trabajando por una industria más digna, segura e inclusiva.
“Nuestro objetivo es construir una industria que proteja la vida y la salud de los trabajadores, que garantice mejores condiciones laborales y que también genere más oportunidades para las mujeres que desean incorporarse al sector”, concluyó.
Las definiciones adoptadas por la Asamblea General marcarán el rumbo de las próximas negociaciones salariales, en un contexto donde el sindicato busca consolidar derechos, mejorar las condiciones laborales y fortalecer la participación de los trabajadores en toda la industria de la construcción.