La comisario Lady Fuques brindó detalles sobre una serie de amenazas que generaron preocupación en centros educativos del departamento, particularmente en las últimas horas, donde se activaron protocolos de actuación tanto a nivel policial como institucional.
Según explicó, en la tarde-noche del día anterior, el director del liceo de Bella Unión se presentó en la Seccional Séptima para informar que, en uno de los baños del centro, se habían encontrado escritos con amenazas de un posible tiroteo previsto para el día 20 del corriente mes. Ante esta situación, personal policial acudió de inmediato al lugar, realizó las actuaciones correspondientes y comenzó a trabajar en la investigación del caso. Paralelamente, las autoridades educativas emitieron un comunicado en el que aclararon que el liceo no suspenderá sus actividades, aunque sí se adoptarán las medidas necesarias para garantizar el normal desarrollo de las clases y la seguridad de la comunidad educativa.
A este hecho se sumó otra situación registrada en horas de la noche, cerca de la medianoche, en el Liceo Departamental de Artigas (Liceo N° 1), donde también se detectó una amenaza similar escrita sobre un banco. En este caso, la respuesta fue inmediata: efectivos policiales realizaron inspecciones en el lugar y, posteriormente, se logró identificar a la persona responsable. Se trata de una joven que se presentó voluntariamente en la seccional, acompañada por su madre, reconoció su autoría y manifestó que se trató de una “broma”. El caso ya se encuentra en manos de Fiscalía.
Fuques señaló que este tipo de episodios ha generado cierta alarma, especialmente porque situaciones similares se han replicado en distintos liceos del país. No obstante, aseguró que se viene trabajando de forma coordinada con las autoridades educativas para garantizar que la actividad académica continúe con normalidad, reforzando la seguridad y manteniendo el orden público.
En cuanto a las medidas preventivas, el jerarca indicó que el sistema de videovigilancia del Ministerio del Interior se mantiene operativo las 24 horas, permitiendo un monitoreo constante en distintos puntos de la ciudad. “Las cámaras nos brindan un apoyo adicional y optimizan los recursos, facilitando el trabajo policial”, explicó.
Asimismo, confirmó que los patrullajes en las inmediaciones de los centros educativos se realizan de forma habitual, aunque tras estos eventos se dispuso un refuerzo en determinados horarios para llevar tranquilidad a estudiantes, docentes y familias.
Finalmente, el comisario recordó que la seguridad dentro de los locales educativos corresponde a cada institución, aunque existe una coordinación permanente con la Policía ante cualquier situación de alerta. En ese sentido, advirtió sobre los riesgos de este tipo de conductas, muchas veces impulsadas por tendencias en redes sociales, que pueden generar alarma innecesaria y movilizar recursos de forma injustificada.